Sin duda ese instrumento musical conformado por una tropilla de cañas (bambú, bamboo, paja brava, totora, carrizo, etc.) se ha convertido en el estelar de los conjuntos de música andina. Su sonido de viento que da cada tubo que va ascendiendo hasta formar la hilera característica de este sensacional instrumento llamado zampoña, atrapa la atención de propios y extraños. Cualquiera puede tomarlo entre sus manos y colocarlos apenas encima de los labios para poder sacar ese mágico sonido envolvente, sin embargo, nadie como Fernando Jiménez, ha llevado la ejecución del instrumento a niveles supremos, todo un arte. Él es considerado el mejor zampoñista de Bolivia (hasta donde yo sé) y puede que en la actualidad hayan surgido grandes músicos que igualen o superen la jerarquía de Fernando, pero lo desconozco y aun así, nadie podría negar la destreza del músico en cita a la hora de ponerse frente a los parlantes y poner con mediano volumen algún disco donde con toda su fuerza ejecuta tan bello instrumento para sentir que se estremecen los sentidos; es esa una flauta de pan sencilla de manipulación aparente, pero que en Fernando Jiménez es elevada a un nivel que pocos mortales podrían emprender.

Músico y compositor especializado en zampoña, nace en la ciudad de La Paz el 8 de diciembre de 1963, su arte se destaca por el uso de la zampoña diatónica y cromática, llegando a interpretar música folklórica, clásica y jazz.  Estudió la flauta traversa en la Escuela de Música de Tokio y ha dado numerosos conciertos en giras por América, Europa y Asia.  Su forma particular de tocar lo llevó a grandes escenarios, presenta conciertos en Estados Unidos, Asia y Europa.  

En su recorrido artístico, acompaña a grandes músicos bolivianos entre ellos Ernesto Cavour y Luis Rico.  Es autor de temas como: Nina Naira, Koli pankarita, Yanacachi y otras.

DISCOGRAFÍA:

El año 1994 Discolandia reedita en formato CD la producción discográfica denominada «Zampoña de oro» en el que incluye canciones grabadas en los años 1985 y 1988.

Participaron el año 1985 en la grabación: Ernesto Cavour, Donato Espinoza y Jorge Rodríguez (Charangos), Luis Rico, Luis Pili, Freddy Santos y Victor Mena (Guitarras) y César Junaro (Guitarra y voz).

En 1988 realizan la grabación los músicos: Takaatsu Kinoshita y Luis Rico (Guitarra), Ernesto Cavour y Donato Espinoza (Charango), Hernán Ponce (Percusión) y la colaboración de Javier Mantilla Ch. y Luis Gutierrez.

El año 1994 graba y edita la producción discográfica denominada «Clásicos de Bolivia» con 14 títulos en variados ritmos.

El año 1998 con la colaboración especial de Luis Guillén, Wilson Molina, René Alinas, Marco Jiménez y Rodrigo Jiménez graba y edita el segundo volumen de la serie «Clasicos de Bolivia» con 12 canciones en diversos ritmos.

El año 2000 graba el tercer volumen de la serie «Clásicos de Bolivia» con la colaboración de Saúl Callejas, Omar León, Gualberto Velenzuela, Carlos Daza, Luis Guillén, Leonardo Egusquiza, Carlos Álvarez, William Velarde, Juan Carlos Cordero y René Alinas, la producción discográfica contiene 12 canciones en diferentes ritmos.

El año 2005 sale al mercado el vol. Nro. 4 de «Clasicos de Bolivia» con 16 canciones

2015 graba y edita el álbum «Herencia y misterio del viento boliviano» con 18 canciones

El año 2001 Orlando Rojas, Fernando Jiménez y Saúl Callejas graban y editan el álbum denominado «Por amor a la tierra»