
Kollamarka: El Puente Sonoro entre la Fuerza Originaria y la Tradición Urbana de Bolivia
La riqueza musical de Bolivia se nutre tanto del viento del altiplano como del bullicio de sus centros urbanos y la bohemia de sus peñas. Pocas agrupaciones han logrado articular estas dos realidades con tanta autenticidad, respeto etnomusical y maestría como el Grupo Kollamarka. Fundado a finales de la década de 1970 en la ciudad de La Paz, este conjunto se consolidó como un referente indispensable del folklore andino, caracterizado por el rescate de ritmos autóctonos milenarios y la revitalización del sonido tradicional de las estudiantinas criollas.
Orígenes y Fundación: El Nacimiento del Canto del Kollasuyo
El nombre de la agrupación encierra una profunda carga histórica y territorial: proviene de las voces aymaras Kolla (en alusión a la región del Kollasuyo) y Marka (pueblo o comunidad), traduciéndose conceptualmente como «El pueblo de los Kollas».
La Fundación en La Paz (1978)
Kollamarka nació formalmente el 19 de junio de 1978 en la ciudad de La Paz. Su creación fue impulsada por un colectivo de jóvenes músicos e investigadores encabezados por Armando Portugal, quien asumió la dirección artística del proyecto. La motivación inicial del grupo fue clara y ambiciosa: convertirse en un nexo cultural entre el ámbito rural y el citadino, llevando las expresiones de las comunidades campesinas a los teatros urbanos y rescatando las joyas de la música criolla paceña que corrían el riesgo de perderse en el olvido.
La Propuesta Antropológica y Sonora
Desde sus primeros años, Kollamarka no se limitó a interpretar temas comerciales. Los integrantes realizaron intensos trabajos de campo en el altiplano boliviano, las orillas del Lago Titicaca y los valles interandinos para estudiar de primera mano la ejecución ceremonial de instrumentos nativos. Al mismo tiempo, el grupo se nutrió de la bohemia tradicional de La Paz, incorporando la sonoridad elegante de las estudiantinas mediante el uso del charango, la mandolina y la guitarra clásica.
El Universo Musical de Kollamarka: Autenticidad y Diversidad Rítmica
La identidad sonora de Kollamarka se sustenta en el balance perfecto entre la potencia telúrica de los instrumentos de viento precolombinos y la dulzura melódica de las cuerdas tradicionales.
El Rescate Autóctono y Ceremonial
Kollamarka es una de las agrupaciones pioneras en interpretar formatos comunitarios completos en escenarios de concierto. Entre los géneros autóctonos que han difundido con mayor rigor destacan:
- Kantus y Sikuris: Obras colectivas de zampoñas trenzadas con marcación marcial de bombos legüeros y wankaras, que evocan las fiestas comunales de Charazani e Italaque.
- Tarqueadas: Piezas vibrantes ejecutadas con tarkas de madera dura, asociadas a la época de lluvias (Jallupacha) y a la fertilidad de la tierra.
- Lichiguayos y Pinkilladas: Melodías ceremoniales de pastoreo y cosecha con un carácter místico y ceremonial profundo.
La Veta Criolla y el Sentimiento Urbano
Junto a su vertiente comunitaria, Kollamarka es ampliamente admirado por su repertorio urbano y valluno. Sus interpretaciones de huayños paceños, cuecas, bailecitos, kaluyos y morenadas destacan por un ensamble vocal nítido, armonías acústicas precisas y letras cargadas de romanticismo, nostalgia y picardía costumbrista.
Discografía Esencial y Canciones Inolvidables
Con más de cuatro décadas de producción fonográfica continua, Kollamarka ha grabado más de una decena de discos en sellos históricos de Bolivia y el extranjero, construyendo un catálogo imprescindible para entender la evolución del folklore andino.
Álbumes de Estudio Representativos
- Kollamarka (1981): Producción debut que marcó su impronta con una cuidada selección de aires tradicionales y danzas autóctonas.
- Kantu de Charazani (1986): Obra aclamada por etnomusicólogos y amantes del folklore por su rescate de la música ritual kallawaya.
- Paceñita (1992): Disco consagratorio en el ámbito popular, donde reforzaron el repertorio criollo y las tradicionales canciones de estudiantina paceña.
- Altiplano Vivo (2000): Álbum que integró arreglos acústicos contemporáneos sin renunciar a la pureza del siku y la quena.
Obras Fundamentales del Repertorio
| Canción / Obra | Ritmo | Significado e Impacto |
| Paceñita | Huayño | Uno de sus mayores éxitos populares, homenaje a la mujer y tradición paceña |
| Carmelita | Huayño / Cueca | Clásico infaltable en sus recitales, caracterizado por su ritmo contagioso |
| Kantu de Niño | Kantu Ceremonial | Pieza instrumental de gran riqueza tímbrica y fuerza andina |
| Tentación | Tarqueada | Muestra de virtuosismo en la ejecución de vientos de madera para el Carnaval |
| Karwani | Tonada Autóctona | Retrato sonoro de los pastores de camélidos en las alturas del altiplano |
Trascendencia Internacional y Reconocimiento Cultural
La labor de difusión de Kollamarka traspasó tempranamente las fronteras bolivianas, convirtiendo al conjunto en un embajador cultural de primer nivel.
Giras Internacionales y Conciertos Didácticos
El grupo realizó exitosas presentaciones en escenarios de América del Sur (Perú, Ecuador, Chile, Argentina) y países de Europa (Francia, Alemania, Suiza, Suecia), participando en festivales de World Music y encuentros etnomusicales. En sus giras, Kollamarka destacó por acompañar sus conciertos con explicaciones pedagógicas sobre los ciclos agrícolas andinos y la cosmovisión plasmada en cada melodía.
Reconocimientos Institucionales
Por su invaluable labor en la preservación del patrimonio inmaterial boliviano, Kollamarka ha recibido múltiples condecoraciones del Ministerio de Culturas, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz y la Cámara de Senadores de Bolivia, siendo declarados embajadores del arte y la memoria originaria del país.
El Legado Folklórico de Kollamarka
A casi medio siglo de su fundación, Kollamarka continúa activo, renovando su formación con talentosos músicos jóvenes que preservan la escuela fundada por Armando Portugal y sus compañeros pioneros. En un entorno globalizado donde la música comercial a menudo diluye las identidades locales, Kollamarka permanece como un faro de dignidad cultural: un pueblo sonoro que recuerda a las nuevas generaciones que la verdadera fuerza del folklore boliviano nace de la tierra y del corazón de su gente.
